Editorial
Saludos hermanos y hermanas, seguimos tratando de llevarles información general de los que sucede en Latinoamérica y un poco más allá. Nuevamente abrimos un canal de comunicación para dar a conocer a poetas y escritores emergentes de nuestro continente, y alguno que ya no lo son, pero que dan grandes pasos en este maravilloso mundo de las letras. En esta edición les hacemos llegar dos cuentos de nuestros amigos Julio Alcalá de Hawaii y Deysi Díaz de Venezuela.
¡Bienvenidos!
Rey D’ Linares (Director)
Escritores que son noticias

El poeta peruano Antonio Cisneros, que recibió hoy el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2010, dotado de 30.000 dólares, dijo que "recompensar a la poesía es un gran acto de amor".
Así se expresó tras recibir, de manos del presidente de Chile, Sebastián Piñera, un diploma y una medalla honorífica, justo el día en el que se celebra el aniversario del nacimiento del Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda (1904-1973).
Antonio Cisneros (Lima 1942). Poeta, periodista, cronista, guionista, catedrático y traductor. Estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la Pontifica Universidad Católica del Perú entre 1960 y 1965. Obtuvo el Doctorado en Letras en 1974. Tiene tres hijos y cinco nietos.
Salón de Escritores

Escritor argentino. Hijo de un profesor, Jorge Luis Borges estudió primero en Argentina y, durante su juventud, en el Reino Unido y Suiza.
En este país entró en contacto con los expresionistas alemanes, y en 1918, a la conclusión de la Primera Guerra Mundial, se relacionó en España con los poetas ultraístas, que influyeron poderosamente en su primera obra lírica. Tres años más tarde, ya de regreso en Argentina, Jorge Luis Borges introdujo en este país el ultraísmo a través de la revista Proa, que fundó junto a Güiraldes, Bramón, Rojas y Macedonio Fernández. Por entonces inició también su colaboración en las revistas Sur, dirigida por Victoria Ocampo y vinculada a las vanguardias europeas, y Revista de Occidente, fundada y dirigida por el filósofo español José Ortega y Gasset. Más tarde escribió, entre otras publicaciones, en Martín Fierro, una de las revistas clave de la historia de la literatura argentina de la primera mitad del siglo XX. A pesar su formación europeísta, Jorge Luis Borges reivindicó temáticamente sus raíces argentinas, y en particular porteñas, en poemarios como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno de San Martín (1929). Compuso letras de tango y milonga, si bien rehuyó «la sensiblería del inconsolable tango-canción y el manejo sistemático del lunfardo, que infunde un aire artificioso a las sencillas coplas». En sus letras y algunos relatos se narran las dudosas hazañas de los cuchilleros, a los que muestra en toda su despojada brutalidad.
Pero si la poesía fue uno de los fundamentos de su quehacer literario, el ensayo y la narrativa fueron los géneros que reportaron a Jorge Luis Borges el reconocimiento universal. Dotado de una vasta cultura, elaboró una obra de gran solidez intelectual sobre el andamiaje de una prosa precisa y austera, a través de la cual manifestó un irónico distanciamiento de las cosas y su delicado lirismo. Sus estructuras narrativas alteran las formas convencionales del tiempo y del espacio para crear mundos alternativos de gran contenido simbólico, contruidos a partir de reflejos, inversiones y paralelismos. Los relatos de Borges toman la forma de acertijos, o de potentes metáforas de trasfondo metafísico. En sus cuentos más originales, Borges explora conceptos como lo conjetural o lo simbólico.
Estos cuentos son -de alguna manera- parábolas o apólogos que ilustran la posibilidad de que todo sea un conjunto de símbolos o hechos repetidos en el decurso de los tiempos para concluir en otro hecho, tan fortuito o paradójico como el que lo originó. El desmoronamiento de las viejas certezas tradicionales hacen ver a Borges contemplando la realidad como si fuera un extraño y a veces aterrador rompecabezas, que, sin embargo, podría quizás contener indicios de posibles explicaciones, aunque fuesen de un tipo que nuestra mente está condicionada a resistir.
Buenos ejemplos de ello son los relatos de El jardín de senderos que se bifurcan (1942, luego incorporado a Ficciones, 1944), El aleph (1949), El informe de Brodie (1970) y El libro de arena (1975). Borges fue profesor de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires, presidente de la Asociación de Escritores Argentinos y director de la Biblioteca Nacional, cargo del que fue destituido por el régimen peronista y en el que fue repuesto a la caída de éste, en 1955.
Tradujo al castellano a importantes escritores estadounidenses, como William Faulkner, y publicó con Bioy Casares una Antología de la literatura fantástica (1940) y una Antología de la poesía gauchesca (1956), así como una serie de narraciones policíacas, entre ellas Seis problemas para don Isidro Parodi (1943) y Crónicas de Bustos Domecq (1967), que firmaron con el seudónimo conjunto de H. Bustos Domecq.
Algunos de los más importantes premios que Borges recibió fueron el Nacional de Literatura, en 1957; el Internacional de Editores, en 1961; el Formentor, compartido con Samuel Beckett, en 1969; el Cervantes, máximo galardón literario en lengua castellana, compartido con Gerardo Diego, en 1979; y el Balzan, en 1980. Tres años más tarde, el gobierno español le concedió la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. A pesar de su enorme prestigio intelectual y el reconocimiento universal que ha merecido su obra, no fue distinguido con el Premio Nobel de Literatura. (Buenos Aires, 1899-Ginebra, Suiza, 1986).
Fuente: librosclasicos.org
Nueva reseña

Fuera de una simple nostalgia. Leonardo Gustavo Ruiz Tirado.
Totalmente convencido de que son pocas las certezas, Leonardo Gustavo Ruíz habla desde la intuición en la constante transformación del poeta, más que sincerarse en el claro afán de la cambiante continuidad, se expone como un ser sensible a todo cambio; a costa de la permanencia, más que de lo vívido, la retrospección auténtica de una integridad fraccionada. “Hay que errar, ir a contracorriente y como el polizonte buscar para conocer” decía en Heráclito Caín.
Fuera de una simple nostalgia. Fundación editorial El Perro y la Rana, su más reciente poemario, muestra la nostalgia como elemento mágico necesario, inmensidad con que tropezamos, huidiza magia del tiempo para decantar los acontecimientos. Nostalgia, nostalgia del pasado y me atrevo a tomar la palabra del poeta Brasileño Marco Lucchesi, nostalgia del ahora. Sin ningún exergo se explaya en la decantación de la palabra, la construcción del verso nos imbuye a una vista situacional de almacenista, las vívidas condiciones del pasado y presente, se entrelazan formando un muestrario imagético, el poeta pasa revista, hace inventario del alma, anteponiendo el pasado de punta con el presente:
“He ahí el mapa extendido y no vamos a permitir más postergaciones.
Lo digo yo que he esperado este instante desde mañana temprano”
“la nostalgia ha de servir sólo un instante por siglo.
Con ella no podríamos ni llorar a los muertos, ni reír a ninguna parte”
Una amiga me recomendó otro título de Leonardo Ruíz, titulado “Extravíos y direcciones”, me resultó muy curioso el nombre, pero el detalle más significante está en su historia –la de mi amiga- “no te lo presto porque lo tengo perdido en este momento”. El título, más que explicación o acercamiento de su contenido, es una franqueza íntima hecha pública; orientada perspicacia ciega sin y con justificación, invita a extraer desde el despojamiento, de escuchar el núcleo olvidado de la palabra mientras reencuentra sus formas. La multiplicidad del poeta, más que capacidad es esa necesidad de transformación a través del tiempo, la nostalgia es magia de pocas certezas, susceptibilidad a todo cambio, la necesidad de errar mostrándose como vía, recordando a Italo Calvino, el vagar necesario extravío que nos conduce a la exactitud.
Miguel Antonio Guevara (miguel.contacto@gmail.com)
Cuentos
Paz
Le eché el cuento a un escritor famoso, que muy bien pudo ser García Márquez, Octavio Paz, Julio Cortázar, José Saramago o cualquier otro monstruo de las letras, hace uno o dos años harán en enero próximo, y ninguno aceptó la inhóspita labor de reseñar mi vida humana, mis costumbres y el modo en que el planeta en el que habito me ha permitido subsistir, sonreír, morir y volver a nacer en una misma vida. Todos coincidieron: ¡Muchacho, estás loco, ni Quiroga hubiese saboreado la mala suerte de toparse contigo!
No fue tanta la sorpresa al verlos a todos uno tras otro, cabecear en señal de no ante lo que les relataba y dudar sobre si les estaba tomando el pelo, o peor aún inventándolo todo, para dejarles en claro el desahucio de aproximarse a creer la realidad del siglo XXI, que junto a mis padres y hermanos, construí en mi cerebro límbico. Era la misma reacción que había conocido desde el preescolar, en los niñitos y niñitas, en las maestras, y hasta en las desposeídas mujeres de limpieza.
Siempre anduve al último grito de la música y la moda, pero de otras épocas y no ésta. Desde los seis o desde los 4 años recuerdo que la felicidad y yo vivíamos en un pequeño cuarto, resolvíamos crucigramas y teníamos una leve idea sobre quién era Dios. Las revoluciones del país, el golpe de Estado a Pérez en el 92, y la intentona del 89, incluso el arribo del comandante a Miraflores, eran vistos con lejanía por mí. No fue sino hasta ahora que asumo que en muchas ocasiones el mundo en el que vivo es tan raro para mí. Siempre tuve la misma sensación de Bella "estar llegando pero sin llegar a ningún lugar, no ser de ningún lado, no estar a gusto junto a nadie", quizás por ello mis padres podrían cuestionarme con respecto a ser agradecido.
Diré que no miento al decir que si a mi madre se le hubiese ocurrido la brillante idea de introducir por el cordón umbilical papel y un bolígrafo kilométrico, desde sus entrañas yo pude haber escrito poemas y música de amor. Los traje en el disco duro y comencé con ello como a los seis años. Era toda una estrella de Billboard detrás del espejo de mi cuarto azul: luces, fotografías propias full color y hasta premios, lenguas de MTV, nobels, príncipes de Asturias y sólo sé yo cuantos más, todo mezclado con música que a nadie más le gustaba, maquillaje profesional y cabellos muy lacios para el lugar en que crecí.
Mientras Britney Spears, la Hilton, y la Lohan se metían en problemas, yo luchaba para solucionar los propios teniendo muy claro que todos tenemos derecho a ser estúpidos, pero no hay que abusar de ello.
Como esto tiene carácter biográfico, ante el mundo, lectores y fans declaro que sí que una sola vez me enamoré. Aún quedan tejidos fibrosos en mi subconsciente de aquel amor tan puro. Las heridas ya sanaron, ella me dejó como se deja a un niño sufrir en un sillón de dentista "por mi propio bien".
Si yo fuese judío, sabría que todo se me hubiese hecho más complicado, pero lo sería de muy buena gana. Jamás podría estar totalmente sometido a Alá, porque ¿el albedrío, en dónde iría a dar, lo escondería bajo este camastro donde me senté a escribir esta porquería?
Es así como llegué hasta aquí con una guitarra decente que me cree cuando le digo que la amo, que llora cuando estoy triste y que me dice frases de amor al oído, no habla, si no le pregunto no me dice nada, pero cuando comienza a cantar no hay quien la pare, yo no la parí menos la engendré, pero es mi vivo retrato y mi compañera inseparable. Después de amarnos pasamos todo en limpio, con trazos de realidad para poder comunicar a los mortales los grados de gloria que alcanzamos juntos.
Este no es el fin, es sólo el principio de tardes de amor, de tarimas que detrás traerán risas, dolores de cabezas y llantos.
Me mudé con mi amor a Paz, si quien lee tiene el deseo de visitarnos será bienvenido. Escriba, de pronto ésa pueda ser la única forma de leer la biografía que ningún escritor laureado quiso escribir y le pido a usted que desde Paz y con mi amor la escribamos juntos.
Julio Alcalá (Waikiki, Hawaii) gskoodht@hotmail.com
MONÓLOGO DE UN ARBOL
No es fácil vivir así, ¡imagínate!, yo solo. No, definitivamente no es nada fácil.
Nadie puede tener sobre sus ramas tanta responsabilidad ¿acaso tu poblarías la tierra estando solo en el mundo? Yo no lo puedo hacer. Y se que tú tampoco. ¿Puedes tu con tu respirar dar aliento a la humanidad al niño o al mas viejo, al joven, al padre a la bella madre, o a tu hijo que va creciendo? No. Jajajaja ¡que tristeza!
Acaba el hombre con mi familia: derriba el cedro, corta la Ceiba, tuba el bucare el pino, el samán. Ya no hay respeto, no hay amor no existe la bondad. Me dejan solo; aunque se que pronto vendrán, cortaran mis ramas, derivaran mi tronco, se detendrán mis raíces, mis verdes hojas se las llevara el viento.Luego un terrible silencio. Se borrara del diccionario la primera palabra “ESCUCHAR” ¿te has detenido a oír el maravilloso concierto que al reventar el alba se escucha a los cuatro vientos? Es el trinar de las aves, es el correteo sagas, vibrante del torrente río en un baile elegante musitando un canto al alma para el que se acerque en busca de descargar su hastío. Zumba la abeja, ulula el búho, gorjea el canario croa la rana, cacarea la gallina, relincha el caballo, rebuzna el asno,silba la serpiente y hasta ruge el león. Solo tú no puedes percibir la fragancia de las rosas, del clavel de la gardenia, de la flor la más bella.
Solo bienes con tu espantoso y desafinado tormento con el sonido escalofriante de esa maquina desafiante que mutila mi familia dejando en mi tallo una gran herida. Ya te dije: no es fácil, no puedo mantener tu vida se acabara lo que respiras no habrá en el libro sustantivo, hasta las palabras se ha ido no existe el adjetivo solo queda un vacío. perdurara la que no existe la que cobra vida cuando no hay quien viva ¿sabes cual palabra es esa, la que no quiero por compañera? Te la presento aunque no la veas, pues viene tras tus pasos. ella es “LA NADA”.
Deysi Díaz (Venezuela) deyadiba@hotmail.com